Elegir un alicate parece sencillo hasta que una pieza se escapa, un cable queda mal cortado o una tuerca termina marcada. Conocer los tipos de alicates permite trabajar con más precisión, reducir el esfuerzo y evitar daños en instalaciones, muebles, herramientas y equipos del hogar. Aquí explico qué distingue a cada modelo, para qué sirve y qué combinación resulta más útil en tareas de bricolaje, jardín y mantenimiento.
La boca del alicate determina su trabajo
- Universal para sujetar, doblar y realizar cortes sencillos.
- Corte diagonal para cables y alambres, no para tornillos o acero endurecido.
- Punta larga o acodada para zonas estrechas y piezas pequeñas.
- Pico de loro para tubos, racores y piezas de distintos diámetros.
- Circlip y presión para trabajos mecánicos específicos.
- Un juego doméstico equilibrado suele empezar con modelos de 160 a 180 mm.

La forma de la boca marca la diferencia
Todos parten de una idea común: dos mangos, un eje de articulación y una boca que transmite la fuerza. Lo que cambia es la geometría de esa boca. Unas superficies están pensadas para agarrar piezas planas, otras para cortar, doblar, crimpar o acceder a rincones donde los dedos no llegan.
Yo suelo clasificar estas herramientas por la tarea principal y no por el nombre comercial. Un alicate puede parecer multiusos, pero cada diseño tiene un límite claro. La siguiente tabla ayuda a elegir sin dejarse llevar solo por el precio o por la cantidad de funciones anunciadas en el envase.
| Tipo de alicate | Uso principal | Cuándo elegirlo |
|---|---|---|
| Universal | Sujetar, doblar y cortar | Reparaciones generales y mantenimiento doméstico |
| Corte diagonal | Cortar cables y alambres | Cuando importa un corte limpio y cercano |
| Punta larga o de cigüeña | Manipular piezas pequeñas | Cuadros eléctricos, mecanismos y espacios estrechos |
| Pico de loro | Agarrar tubos y piezas grandes | Fontanería, riego y mantenimiento de piscinas |
| De presión | Sujetar una pieza con bloqueo | Trabajos que requieren dejar las manos libres |
| Circlip | Montar o desmontar anillos elásticos | Mecánica y reparación de máquinas |
Los modelos que más resuelven en casa y jardín
Alicate universal
Es el punto de partida más sensato para una caja de herramientas. Combina una zona plana de agarre, una sección dentada para piezas redondas y un cortador cercano al eje, donde la palanca es mayor. Sirve para sujetar, girar, doblar alambre y cortar conductores finos.
Un tamaño de 180 mm ofrece un buen equilibrio entre fuerza y manejabilidad. Para trabajos pequeños, un modelo de 160 mm resulta más cómodo; para tareas exigentes conviene una herramienta más robusta, pero no la usaría como sustituto de una llave fija o de una mordaza.
Alicate de corte diagonal
Sus filos están colocados en diagonal respecto a los mangos. Esta posición permite acercarse mucho a la superficie y cortar cables eléctricos sin dejar un extremo largo, alambres de jardinería, bridas de plástico y pequeños flejes, siempre que el fabricante indique que el material es compatible.
El error más habitual consiste en usarlo para cortar tornillos, varilla roscada o cable de acero. El filo puede mellarse en un solo intento. Para secciones gruesas, el tamaño y la capacidad de corte deben coincidir con la ficha de la herramienta, porque apretar con más fuerza no corrige una elección inadecuada.
Alicate de punta larga
La boca estrecha y alargada permite llegar a bornes, clips, muelles y piezas ocultas. La versión recta es la más versátil, mientras que la punta acodada facilita el trabajo cuando el acceso está detrás de un panel o alrededor de una tubería.
No es una herramienta para hacer palanca. Sus puntas pueden deformarse si se usan para abrir tapas, doblar chapa gruesa o girar elementos atascados. Para mí, su mayor valor está en colocar y recuperar piezas pequeñas sin desmontar medio conjunto.
Alicate pico de loro
También llamado alicate de bomba de agua, tiene varias posiciones de apertura para adaptarse a distintos diámetros. Es útil en conexiones de riego, sifones, manguitos y algunos trabajos de fontanería. En el mantenimiento de una piscina puede ayudar a sujetar una pieza, pero no debería reemplazar una llave adecuada en racores delicados.
Sus mordazas dentadas agarran con mucha fuerza y pueden marcar superficies cromadas o de plástico. Cuando la pieza tiene acabado visible, interpongo un paño grueso o elijo una llave de correa. Más agarre no siempre significa más precisión.
Herramientas para trabajos específicos
Alicates de punta redonda
Terminan en dos puntas cónicas o cilíndricas y están pensados para formar curvas en alambre. Se usan en bisutería, manualidades, modelismo y pequeñas reparaciones eléctricas en las que hay que crear un bucle o ajustar un terminal.
La curva depende de la zona de la punta donde se coloque el material. Cerca del extremo se obtienen radios pequeños; más atrás, curvas amplias. Esa progresión es lo que los diferencia de los de punta plana, que sujetan mejor pero no forman círculos tan limpios.
Alicates de presión
Incorporan un mecanismo de bloqueo que mantiene cerrada la mordaza. Son prácticos para inmovilizar una pieza mientras se taladra, se lima o se afloja otra parte del conjunto. En reparaciones improvisadas pueden sacar de un apuro, aunque yo evitaría dejarlos apretados sobre tubos finos o superficies acabadas porque dejan marcas.
La regulación debe hacerse hasta que la pieza quede firme, no aplastada. Si hay que aplicar una fuerza excesiva para cerrar el mango, probablemente conviene cambiar de tamaño o utilizar una mordaza de banco.
Alicates para circlips
Los circlips o anillos Seeger sujetan componentes dentro de un eje o de un alojamiento. Estos alicates tienen puntas que entran en los pequeños orificios del anillo y permiten abrirlo o cerrarlo de forma controlada. Hay modelos para anillos interiores y exteriores, con puntas rectas o acodadas.
No recomiendo sustituirlos por un destornillador. El anillo puede saltar, deformarse o dañar el alojamiento. Además, un circlip que pierde su forma puede dejar de sujetar correctamente una pieza en movimiento.
Lee también: Tablero DM - qué es, tipos y cómo trabajarlo
Alicates pelacables y de crimpar
El pelacables retira el aislamiento sin cortar los filamentos del conductor. El de crimpar comprime un terminal sobre el cable para crear una unión mecánica firme. Algunos modelos combinan ambas funciones, pero no todos ofrecen la misma calidad de crimpado.
Para una instalación eléctrica, escogería una herramienta compatible con la sección del cable y el tipo de terminal. Un crimpado correcto debe quedar sujeto sin aplastar el conductor. En trabajos cercanos a tensión, la alimentación debe estar desconectada y el aislamiento de la herramienta debe estar claramente certificado para ese uso. El color rojo o amarillo del mango no demuestra por sí solo que sea aislante.
Cómo elegir tamaño, material y acabado
El tamaño habitual se expresa en milímetros y suele referirse a la longitud total. Para casa, los formatos de 160, 180 y 200 mm cubren buena parte de las tareas. Los pequeños dan más control en trabajos delicados, mientras que los grandes ofrecen más palanca, pero también pesan más y ocupan más espacio.
El acero forjado suele soportar mejor el uso repetido que una herramienta económica de construcción ligera. No hace falta comprar siempre la gama profesional, pero sí conviene revisar que el eje no tenga holgura, que los filos cierren de manera uniforme y que los mangos no se desplacen al apretar.
- Para bricolaje general, elegiría un universal de 180 mm.
- Para cortar cable y alambre, añadiría un diagonal de 160 o 180 mm.
- Para cuadros, mecanismos y rincones estrechos, escogería una punta larga.
- Para riego y fontanería, incorporaría un pico de loro regulable.
- Para electricidad, buscaría aislamiento certificado y una medida adecuada al conductor.
Los mangos bicomponentes mejoran el confort, pero no convierten la herramienta en un equipo de protección. En exteriores, especialmente cerca de humedad, guardo los alicates secos y limpio cualquier resto de fertilizante, cloro o suciedad antes de cerrar la caja.
Errores que dañan la herramienta y la pieza
El primer fallo es usar un alicate como martillo, extractor o llave inglesa. La articulación está diseñada para transmitir presión entre la boca, no para recibir golpes laterales. Si una tuerca está agarrotada, una llave del tamaño correcto repartirá mejor la carga y evitará redondearla.
También se fuerza el corte girando los mangos hacia los lados. Ese movimiento puede abrir los filos o crear una holgura permanente. Para cortar, coloco el material en la zona indicada, mantengo la herramienta alineada y hago una presión progresiva, sin retorcerla.
Después de trabajar en ambientes húmedos, aplico una película muy fina de aceite en el eje y retiro el exceso. Un punto de lubricación cada pocos meses suele ser suficiente en un uso doméstico, siempre que la herramienta no permanezca mojada ni almacenada sobre tierra o productos químicos.
Por último, nunca corto un cable sin confirmar antes qué contiene, si está energizado y si existe riesgo de que salte tensión. En instalaciones domésticas, desconectar el circuito y verificar la ausencia de tensión es una precaución básica, no un detalle opcional.
Una caja de herramientas equilibrada empieza con cuatro piezas
Para la mayoría de reparaciones del hogar no hace falta comprar un maletín enorme. Yo empezaría con un universal de 180 mm, un cortaalambres diagonal, una punta larga y un pico de loro. Esa combinación cubre sujeción, corte, acceso a espacios reducidos y ajustes de tubos.
Los modelos de punta redonda, presión, circlip y crimpar tienen sentido cuando aparece una tarea concreta. Elegir la boca adecuada protege tanto el material como las manos y, en la práctica, suele ahorrar más tiempo que intentar resolverlo todo con la herramienta que ya está abierta en el cajón.