La solución compacta para tener dos camas en una
- Dos plazas de descanso integradas en la misma estructura.
- La cama inferior suele guardarse mediante ruedas o guías extraíbles.
- La medida más habitual en España es de 90 × 190 cm.
- El colchón inferior debe respetar una altura máxima para que pueda cerrarse correctamente.
- Es especialmente útil en dormitorios infantiles, juveniles y habitaciones de invitados.
Qué es exactamente una cama nido y cómo funciona
Una cama nido es un conjunto formado por una cama superior y una segunda cama situada debajo. Esta última se desliza hacia fuera cuando hace falta y queda escondida bajo el somier principal el resto del tiempo. Según el modelo, puede moverse con ruedas, guías metálicas o un sistema elevable.
La diferencia frente a colocar simplemente un colchón bajo una cama normal está en que la estructura está diseñada para aprovechar ese hueco. La cama inferior tiene unas dimensiones concretas y un límite de altura para el colchón, de modo que todo pueda cerrarse sin roces ni bloqueos.
En algunos diseños, la cama auxiliar se mantiene a ras de suelo. Otros incorporan un somier elevable que, una vez abierto, queda casi a la misma altura que la cama principal. Esta segunda opción es más cómoda para un uso frecuente, aunque suele ocupar más espacio alrededor del mueble.
Los tipos más habituales para cada dormitorio
Cama nido con segunda cama
Es el formato clásico y el más práctico cuando se reciben amigos o se necesita una plaza adicional de forma ocasional. Durante el día parece una cama individual convencional, mientras que por la noche puede convertirse en un conjunto para dos personas.Cama nido con cajones
En lugar de una segunda cama, o además de ella, la parte inferior puede incluir cajones para ropa, juguetes o ropa de cama. Yo la recomiendo cuando el almacenamiento es tan importante como la plaza extra, especialmente en habitaciones pequeñas donde cada módulo cuenta.
Cama nido elevable
Su somier inferior sube hasta aproximarse a la altura de la cama principal. Es una alternativa interesante para invitados adultos o para quien va a utilizar las dos camas con frecuencia, pero necesita comprobar que queda suficiente espacio libre entre ambas y que el mecanismo resulta fácil de manejar.
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Modelos compactos y juveniles
Son estructuras que combinan cama, cajones, estanterías o incluso un pequeño escritorio. Aprovechan muy bien las habitaciones infantiles, aunque conviene medir con precisión antes de comprarlas porque su tamaño exterior puede ser bastante mayor que el de un somier de 90 centímetros.

Medidas y colchones que conviene revisar antes de comprar
En España, la combinación más común es de 90 × 190 cm, tanto para la cama superior como para la inferior. También existen versiones de 80 × 190, 90 × 200 y otras medidas personalizadas, por lo que no conviene comprar el colchón guiándose solo por el aspecto del mueble.
| Elemento | Medida habitual | Qué revisar |
|---|---|---|
| Cama individual | 90 × 190 cm | Anchura y longitud exactas del somier |
| Cama inferior | 80 o 90 × 190 cm | Altura máxima permitida por la estructura |
| Colchón inferior | Generalmente más fino | Que el carro pueda entrar y salir sin dificultad |
El colchón inferior suele ser más delgado, a menudo de entre 12 y 18 centímetros, aunque el límite exacto depende del fabricante. Un colchón demasiado alto puede impedir el cierre, forzar las ruedas y deformar la estructura con el tiempo.
También hay que comprobar el espacio de apertura. Para extraer la cama hacen falta, como mínimo, la longitud del colchón más un margen cómodo para caminar y hacer la cama. En una habitación estrecha, una cama nido puede caber cerrada y resultar poco práctica cuando se abre.Ventajas y límites frente a otras soluciones
Su principal ventaja es evidente: permite disponer de dos camas ocupando casi el espacio de una. Además, mantiene despejada la habitación durante el día y ofrece una imagen más ordenada que dos camas separadas.
También suele ser más sencilla de integrar que una litera, porque no obliga a subir a la cama superior y puede resultar más adecuada para niños pequeños. Frente a un sofá cama, ofrece una superficie de descanso más estable, aunque no siempre tiene la misma comodidad que una cama convencional de uso diario.
| Solución | Mejor uso | Principal limitación |
|---|---|---|
| Cama nido | Dos camas ocasionales en poco espacio | La cama inferior suele tener menos altura y ventilación |
| Litera | Dos camas de uso habitual | Requiere subir a la cama superior |
| Sofá cama | Salones o habitaciones multifunción | Hay que abrirlo y preparar la superficie cada vez |
| Cama abatible | Habitaciones que necesitan quedar libres | Su mecanismo y montaje suelen ser más complejos |
Yo no elegiría una cama nido como cama diaria para dos adultos si la inferior permanece muy baja. Puede resolver una visita puntual perfectamente, pero para dormir todas las noches pesan más la ventilación, la facilidad para levantarse y la calidad del somier que el ahorro de espacio.
Cómo elegirla y encajarla en la decoración
Lo primero es medir la pared disponible, el espacio de apertura y la zona de paso. Después conviene decidir si la segunda cama se utilizará una vez al mes o varias noches por semana, porque esa diferencia determina si basta un modelo básico o merece la pena invertir en un sistema elevable.
- Para una habitación infantil, priorizaría cantos redondeados, ruedas resistentes y un sistema sencillo de extraer.
- Para adolescentes, elegiría una estructura robusta y un colchón inferior con el mayor grosor compatible.
- Para invitados, buscaría un somier elevable y una cama inferior de 90 × 190 cm.
- Para ganar almacenamiento, optaría por cajones independientes, siempre que no dificulten la apertura.
En decoración, los acabados blancos, madera clara y tonos arena ayudan a que el mueble pese menos visualmente. Una colcha lisa en la cama superior y textiles coordinados en la auxiliar permiten que el conjunto se vea cuidado incluso cuando la segunda cama está recogida.
Hay un detalle que suele pasarse por alto: la cama inferior necesita ventilación. Conviene dejar respirar el colchón, airearlo con frecuencia y evitar guardar ropa húmeda o textiles demasiado comprimidos en el mismo compartimento.
Errores frecuentes que reducen su utilidad
El error más habitual es comprar primero el colchón y comprobar después si cabe. En este tipo de mueble, la altura es tan importante como la anchura. También es frecuente olvidar que la ropa de cama ocupa espacio adicional y puede impedir que el carro se cierre.
Otro fallo consiste en colocar la cama contra un mueble que bloquea la extracción. Antes del montaje, yo marcaría en el suelo la longitud completa de la cama abierta. Así se descubre rápidamente si chocará con una cómoda, una puerta o un radiador.
Por último, no conviene tratar la cama inferior como un simple cajón. Hay que revisar periódicamente ruedas, guías, tornillos y topes, sobre todo si la utilizan niños. Un mecanismo que se atasca no solo resulta incómodo, también puede dañar el suelo o la estructura.
La clave para saber si encaja en tu casa
Una cama nido tiene sentido cuando necesitas una segunda plaza de descanso sin renunciar al espacio libre durante el día. Su mejor versión combina medidas bien comprobadas, un colchón compatible y una apertura cómoda.
Si la cama auxiliar se usará de forma esporádica, un modelo extraíble sencillo suele ser suficiente. Si tendrá un uso habitual, merece la pena buscar un somier elevable, más ventilación y una estructura sólida. Con esa diferencia clara, la elección deja de ser una cuestión de apariencia y se convierte en una solución práctica para aprovechar mejor cada habitación.